Una semana en Salento y Santa Rosa de Cabal

Siempre había querido ir al famoso pueblo de Salento. Todos los días veía imágenes, oía historias y leía relatos sobre lo hermoso que era. Es por eso que decidí ir a visitarlo de una vez por todas.

Con la motivación al 100% planeé mi recorrido para conocer Salento, el Valle del Cocora y los famosos termales de Santa Rosa de Cabal.  

En total fueron 7 días en los que puede apreciar la belleza de los paisajes colombianos, y la hermosa cultura cafetera que tanto nos admiran en el exterior, y de la que estamos tan orgullosos.

Salento

A Salento llegué en bus desde Medellín un día sábado. Normalmente el viaje dura unas 6 horas pero, debido a un daño en la carretera, me demoré alrededor de 10 en llegar.

Salento es un pueblo colorido, alegre y que despide un olor a café en cada esquina. Su plato típico es la trucha, que se sirve en casi todos los restaurantes. Y sus alrededores enamoran a simple vista.

calle real salento

La Calle Real es la más concurrida del pueblo. Hay tiendas de artesanías, restaurantes, cafeterías, galerías de arte, joyerías… Todo un mini centro de ciudad en unas cuantas cuadras.

La iglesia, al igual que todas las iglesias de los pueblos en Colombia, es imponente. Enorme, con un diseño único y, sencillamente hermosa.

La vida nocturna de Salento es otro cuento. Hay bares, discotecas, clubs… de todo para relajarse un rato, escuchar música y tomarse un par de cervezas.

Salento es un pueblo cafetero, pertenece al paisaje cultural cafetero del país. Por lo cual está rodeado de fincas cafeteras.

Yo estuve en la finca el Ocaso. Allí aprendí cómo se cosecha el café, cuál es la mejor forma de prepararlo y cómo se puede identificar la calidad del grano.

finca el ocaso salento

proceso del cafe

finca el ocaso

granos de cafe

Fue una experiencia realmente enriquecedora.

Valle del Cocora

valle del cocora

Al Valle del Cocora se llega desde Salento. Los Willys que te llevan hasta la entrada salen desde el parque cada 30 minutos. El recorrido dura unos 20 aproximadamente. Y al llegar todo depende de uno.

Caminar por el Valle del Cocora es una delicia. La mezcla del frío y del calor, el paisaje imponente de las palmeras, la neblina, el canto de los pájaros…

Por un momento sentí una paz que nunca antes había sentido, y fue increíble.  

valle del cocorA

´palmeras valle del cocora

Después de dos horas caminando llegué hasta el mirador. Oficialmente el recorrido termina ahí, pero más hacia arriba estaba el bosque de niebla, y yo quería conocerlo.

Decidí continuar. La verdad es que la subida no es difícil, sólo es larga. Pero es muy tranquila. A medida que subes hace cada vez más frío, pero el sudor de tu cuerpo mantiene la temperatura a un nivel ideal.

En la cima está la Finca la Montaña, famosa por vender chocolate caliente a los viajeros. Por supuesto tomé uno, aprecié el paisaje y me dispuse a continuar.

finca la montaña

La bajada es un poco más difícil, pero el paisaje es igual de bonito. Todo el tiempo te acompaña un pequeño río. A veces me preguntaba si crecía mucho cuando llovía.

Son casi 2 horas bajando hasta encontrar la salida, en donde esperan los Willys para llevarte de nuevo al pueblo.

Fueron casi 6 horas de recorrido. Seis horas acompañada por el frío, el calor, el agua, el sonido de las aves y la voz de mis pensamientos.

Fueron 6 horas en las que todos mis sentidos estuvieron conectados, en las que no hubo distracciones y en las que tuve que aprender a disfrutar de mi propia compañía.

Fueron 6 horas muy bien aprovechadas.

Santa Rosa de Cabal

El día miércoles me fui para el pueblo de Santa Rosa de Cabal. En realidad el pueblo no tiene mucha gracia. Su parque principal y su iglesia son muy bonitos, pero de resto no hay mucho que ver.

santa rosa de cabal

Santa Rosa de Cabal es como una ciudad pequeña. Hay trancones, ruido, muchos autos… Lo verdaderamente bueno de ir a Santa Rosa, es disfrutar de los termales.

termales

Desde el parque salen los buses que te llevan hasta la entrada de los termales. Al llegar debes dirigirte a la taquilla y comprar la entrada.

Yo compré la que incluía el almuerzo y la expedición termal, una caminata para conocer cómo nacen las aguas.

De resto, lo único que hay que hacer es disfrutar, relajarse y apreciar el paisaje que hay alrededor.

cascada santa rosa de cabal

Nevado de Santa Isabel

nevado santa isabel

Como algo extra en mis vacaciones, subí 4 mil 700 metros sobre el nivel del mar para llegar hasta el Nevado de Santa Isabel. La subida fue muy dura, pero afortunadamente las horas que pasé en el gimnasio haciendo ejercicios de resistencia funcionaron, porque pude llegar fácilmente hasta la cima.

El paisaje que acompaña el recorrido está compuesto por una variedad impresionante de plantas, páramos, frailejones y mucho más.

frailejones

Lo más triste es que los páramos se están derritiendo cada vez más rápido. El calentamiento global podría acabar completamente con ellos en menos de 6 años.

Mientras el guía nos explicaba cómo los efectos del calentamiento global afectan los nevados, yo pensaba que no es justo que, siendo seres tan pequeños, tengamos semejante capacidad de destrucción. Sentí un poco de rabia y un poco de asco a la vez.

El sábado regresé a Medellín. Esta vez el viaje fue en la noche y duró menos que el primero.

El eje cafetero colombiano tiene un encanto inexplicable. Todavía me falta conocer muchísimo, pero este pequeño abre bocas me dejó lo suficientemente antojada para seguir explorando.

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