No se autoengañe y cumpla sus propósitos de año nuevo

Es normal que muchos de nosotros veamos el año nuevo como una oportunidad para cambiar algo en nuestra vida o para vivirla de una manera diferente. Para ello, nos planteamos propósitos que se supone guiarán nuestro andar durante el año. Sin embargo, casi siempre esos propósitos se van quedando en el olvido conforme pasa el tiempo.

Y entonces, por allá en diciembre nos lamentamos por no haber bajado de peso, por no haber viajado, por no haber leído más o por no haber pasado más tiempo con la familia.

¿Qué tal si este año nuevo empezamos a hacer realidad nuestras propias promesas?

¿Qué tal si de verdad nos esforzamos por viajar más, por leer más, por bajar de peso, por pasar tiempo con la familia, o por lo que sea que nos propongamos lograr?

¿Que tal si ponemos nuestra felicidad primero y empezamos a ser fieles a nosotros mismos y a lo que queremos?

Cuestión de actitud

Cada uno es el encargado de hacer que su vida sea como quiere que sea. Dejemos de culpar a la mala suerte, a la falta de recursos o a la falta de tiempo.

El secreto de la vida está en la actitud con la que nos enfrentamos a ella, y si esa actitud es positiva, las cosas se van a dar. Ley de atracción, así lo llaman.   

Plantearnos propósitos nuevos, que de verdad nos llenen de alegría el corazón y, sobre todo, que nos motiven completamente a tratar de cumplirlos, es la mejor forma de iniciar el año.

Y aunque cada quien es libre de decidir qué propósitos quiere cumplir, quiero compartir algunos que podrían inspirar a quienes todavía no se deciden:  

Propósitos para el año nuevo

  • Piérdale el miedo al amor

Deje de conformarse con relaciones pasajeras basadas en sexo. No hay nada mejor que saber que la persona con la que uno folla de vez en cuando, no va a salir corriendo si le decimos que la queremos, y que va a estar ahí en esos momentos en los que necesitamos más que un par de orgasmos.

  • Quiérase más

Recuerde que la opinión más importante sobre usted, es la suya misma. No cambie su forma de ser ni su forma de verse, sólo porque a la gente no le gusta. Si va a cambiar algo, hágalo porque así lo desea, no para darle gusto a los demás.

  • Haga mucho con poco

 Aprenda a aprovechar lo que tiene y a sacarle el máximo provecho. No pierda el tiempo buscando riquezas que probablemente no va a a encontrar, y mejor dedíquese a disfrutar del camino. Al fin y al cabo, todos vamos a terminar en el mismo lugar.

  • Rompa con la rutina

La rutina de la vida diaria puede acabar hasta con el espíritu más curioso y aventurero. No se permita caer en ella. No hay nada más triste que un alma encerrada que tiene la posibilidad de ser libre pero que no se atreve a abrir la puerta.

  • Coleccione experiencias

Al final del día las experiencias, buenas o malas, son lo que único que nos queda.  Nada se compara con el placer de contar una anécdota divertida a partir de una buena experiencia, ni con la satisfacción de aconsejar bien a alguien por lo que una mala nos enseñó. Viva cada experiencia como si fuera la última, y aprenda de ella. Así, al final del año le aseguro que no tendrá ninguna lamentación.

No importa cuáles sean sus propósitos de año nuevo, solo me gustaría que recuerde que ser fiel a lo que somos y a lo que queremos, es la mejor promesa de que podemos hacernos. Atrevámonos a cumplirla.

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