La cita

Esa tarde iban a celebrar su aniversario. El tráfico de la Avenida Principal la retrasó 15 minutos, pero, al llegar, como siempre él ya estaba ahí.

Hablaron durante horas. Recordaron cómo se conocieron, cómo se enamoraron y cómo había sido su vida juntos. También recordaron cómo se perdieron y lo mucho que se extrañaban.

Era hora de despedirse. Antes de partir, cambió las flores marchitas por unas nuevas y le prometió llegar a tiempo a su próxima cita.

Ella sabía que él la iba a esperar, que siempre estaría ahí, aguardando pacientemente hasta que la vida decidiera juntarlos otra vez.

1 comentario

  1. Descubro tu blog gracias a “El primer capítulo” y me alegro porque me ha gustado lo que he encontrado.
    Me gustaría invitarte a pasear por “El zoco del escriba” y charlar mientras tomamos un té con hierbabuena.
    Es un placer leerte.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

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