El arte de la seducción

Estaba en la biblioteca un día cuando, por accidente, descubrí un libro bastante interesante: El arte de la seducción de Robert Greene. Cómo era de esperarse, el título llamó mi atención y decidí darle una ojeada.

Después de un rato estaba tan inmersa en la lectura que tuve que prestarlo y llevarlo a casa. Y hoy, varios meses después, quiero contarles las maravillas que descubrí en él.

Históricamente la seducción ha sido un arte femenino, sin embargo, todo el mundo (hombres y mujeres por igual) puede convertirse en un seductor experto.

Los grandes seductores de la historia como Cleopatra, Casanova, Marilyn Monroe, Andy Warhol, Josefina Bonaparte etc. se valían de ciertas tácticas para influir en los demás y obtener grandes beneficios.

Algunos usaban el sexo, otros la indiferencia y unos más el carisma. Lo cierto es que ningún seductor se vuelve seductor sólo por su encanto natural, es necesario pulir ciertas habilidades e idear una estrategia para conquistar a “la víctima” (así lo llaman en el libro) y sacarle el máximo provecho.

Y es que el objetivo de la seducción no se limita al campo de las relaciones afectivas. La seducción busca la conquista de una o a muchas personas para satisfacer un interés personal.

Podría extenderme más explicando cómo la seducción ha sido el arma secreta de los grandes líderes mundiales, pero este post se alargaría demasiado.

Así que sólo me voy a centrar en los tipos de seductores que Greene define en el libro.

Tipos de seductores

Cada tipo de seductor tiene una forma de ser y de actuar, que le da cierta ventaja frente a los demás. Al mismo tiempo, cada uno tiene un tipo de “víctima” a la cual puede conquistar más fácilmente que a otras.

Entender muy bien qué tipo de seductor eres, es la clave para tener éxito en cualquier intento de conquista.

1. La Sirena

La sirena es la encarnación de las fantasías masculinas. El sexo es su arma secreta para la seducción, y cuando lo usa transporta a su víctima a un mundo en donde no tiene que ser el hombre perfecto, ni responsable que la sociedad le exige que sea.

Un mundo en donde no hay limitaciones, en donde sólo existe el placer.

En una sociedad en la que muchas mujeres son tímidas para proyectar su libertad sexual, la sirena se convierte en esa musa que vuelve realidad los deseos más profundos del hombre: una mujer sexual y segura de sí misma, capaz de tentarlo y de ofrecerle un enorme placer con una pizca de peligro.

Entre las más grandes sirenas de la historia están Cleopatra y Marilyn Monroe.

2. El Libertino

Por otro lado, el libertino es la encarnación de las fantasías femeninas. Un hombre que es capaz de darle toda su atención a una mujer y de ir hasta el fin del mundo por ella con tal de poseerla.

El libertino es capaz de ofrecer una aventura de absoluto placer, en donde la mujer no tenga que ser la figura perfecta del hogar. Es un hombre capaz de entregarse por completo a ella, así sea sólo por un instante.

El libertino ama a las mujeres, y ellas lo aman él. Sin importar su reputación de mujeriego e infiel, las atenciones que tiene cuando las seduce hacen que ellas olviden por completo quién es él y quieran poseerlo.

Pero, al igual que la sirena, el libertino no puede ser poseído. La clave de su encanto es que por un momento te pertenece, es todo tuyo; pero al final es sólo una ilusión.

Entre los grandes libertinos de la historia están El Duque Richelieu y el periodista Gabriele D’Annunzio.

3. El amante ideal

El amante ideal es ese seductor (a) que, al igual que un camaleón, es capaz de convertirse en eso que su víctima más desea.

Para lograrlo, indaga en lo más profundo de su mente para identificar cuál es ese deseo insatisfecho o esa fantasía sin cumplir. Una vez que lo ha averiguado, se lo ofrece sin pedirle nada a cambio.

Pocas personas, hombres o mujeres, pueden resistirse al encanto del amante ideal. Ya que él o ella son la encarnación de eso que les hace falta y les da felicidad.

Ya sea aventura, romance, sexo, peligro, o una simple compañía; el amante ideal tiene la capacidad de ofrecerle todo eso a su víctima para conquistarla.

Entre los amantes ideales más famosos de la historia están Casanova y Madame de Pompadour

4. El dandy

Básicamente el dandy es ese personaje que tiene algunos comportamientos del sexo opuesto que atraen a sus víctimas.

Por ejemplo, el dandy femenino usa armas femeninas contra su víctima para atraerla. Romanticismo, saber escuchar, ser un confidente, verse y oler bien.

Mientras que la dandy masculina encanta a los hombres son su independencia, su libertad y su auto confianza.

Y es que, en un mundo en donde los hombres no entienden a las mujeres y viceversa, el dandy apela al lado más narcisista de su víctima al adoptar rasgos psicológicos del sexo opuesto.

Los dandys más reconocidos del mundo son Rodolfo Guglielmi y Lou Andreas Salomé, famosa por ser la mujer que hizo llorar a Nietzsche.

5. El cándido

El poder del cándido es que emana cierto aire infantil que hace que su víctima quiera cuidarlo y protegerlo siempre.

Sus cualidades llaman la atención porque transportan a su víctima hacia los mejores momento de su época infantil. Sin embargo, esas cualidades deben ser sutiles, ya que el cándido podría convertirse en alguien ridículo si exagera en su forma de actuar.

El lado inocente, alegre y sensible del cándido le dan el poder de conquistar a miles de personas. Ya que en un mundo cruel y amoral, la ingenuidad tiene cierto atractivo.

Entre los cándidos más importantes de la historia destacan Charles Chaplin, Emma Crouch y Josephine Baker.

6. La coqueta

La coqueta o el coqueto, representan a esas personas auto suficientes que se hacen las difíciles y que nunca se entregan por completo. Sin embargo, le dan lo suficiente a sus víctimas para mantenerlas controladas y con ganas de un poco más.

La coqueta entiende que una conquista fácil es menos valiosa que una difícil, y que lo más excitante para una persona es tratar de poseer eso que se le niega y que no puede tener por completo.

Además, entre menos parezcas necesitar a los demás, los demás se sentirán más atraídos por ti.

Entre los grandes coquetos de la historia tenemos a Josefina Bonaparte y Andy Warhol.

7. El encantador

El seductor encantador es esa persona que desvía toda la atención de sí mismo para dirigirla hacia su víctima.

El encantador apela al ego y a la vanidad de su víctima para conquistarla. La convierte en el tema principal de conversación.

Y mientras la escucha, identifica sus debilidades, sus fortalezas y sus más profundos deseos.

Por ejemplo, si el mayor anhelo de su víctima es ser chef, el encantador alagará cada platillo que pruebe de ella y le dirá que ha sido el mejor de todos, así esto no sea verdad.

Es difícil resistirse al encantador porque representa esa voz de aliento que las víctimas necesitan para sentirse mejor consigo mismas.

Entre los grandes encantadores tenemos a Benjamín Disraeli y la famosa Catalina la Grande.

8. El carismático

El carismático tiene el poder de enamorar a multitudes con sus cualidades, aparentemente, naturales.

Su habilidad para hablar le es de gran ayuda, ya que tiene la capacidad de decir exactamente lo que la gente quiere escuchar.

Los carismáticos son personas con propósitos claros, misteriosas, deshinibidas y elocuentes. Que reflejan su seguridad y la contagian al público.

Algunos de los grandes carismáticos de la historia han sido: Juana de Arco, Rasputín y Elvis Presley.

El libro ofrece una descripción muchísimo más completa sobre cada tipo de seductor. Además da algunos ejemplos y tips de personalidad para que refuerces tus propias técnicas de seducción. Te lo recomiendo al 100%.

¡Participa!

One Reply to “El arte de la seducción”

  1. Entretenido. Al menos descubres que -tengas lo que tengas en mayor o menor proporción- no eres una estrella de cine, personaje histórico, político, músico o escritor… aunque las fantasías son las fantasías, ¡ay!; si no ¿cómo sobrellevar la vida a ras de suelo? Me ha gustado.

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